ARTIFARITI: LA REVUELTA DE LA LIBERTAD

26 12 2011
ARTIFARITI: LA REVUELTA DE LA LIBERTAD
V Encuentros Internacionales de Arte en Territorios Liberados del Sáhara Occidental
Tifariti (Sáhara Occidental)

El segundo número del nuevo magacín digital sobre Arte Contemporáneo La Raya Verde, publicado bajo el epígrafe Acción social, dedica a ARTifariti 2011 un artículo firmado por Esther Regueira con fotografías de Paula Álva:

La necesidad de dar a conocer la difícil situación actual del Sahara Occidental, consecuencia de un proceso de descolonización que permanece en el limbo político, y la profunda creencia en el arte como herramienta capaz de generar transformaciones sociales, son  los dos pilares básicos de ARTIfariti, un singular proyecto cultural que recurre a la acción artística para trabajar con la población saharaui exiliada y visibilizar su situación.

ARTifariti, Encuentros Internacionales de Arte del Sahara Occidental es una propuesta que reivindica, a través de las prácticas artísticas, el respeto a los Derechos Humanos, el derecho de las personas y los pueblos a su tierra, su cultura, sus raíces y su libertad.

Este año, en su quinta edición, esta experiencia artística ha trasladado su sede desde los denominados territorios liberados hasta los campos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia), donde a lo largo del mes de octubre de 2011 tuvo lugar un amplio programa de actividades realizado por creadores internacionales que trabajaron in situ con artistas saharauis.

Las revueltas del norte de África que, según Noam Chomsky y otros analistas, se iniciaron en noviembre de 2010 en el “Campamento de la Dignidad” de Gdeim Izik, en el Aaiún ocupado, fueron el leit motiv general de esta edición, cuyo comisariado está realizado por un colectivo abierto y descentralizado de artistas que cooperan bajo el nombre Gdeim Izik. Con su consigna, “la revuelta de la libertad”, ARTifariti 2011 se suma al clamor de aquellos que se levantan contra la opresión, analizando y redifundiendo, desde las prácticas artísticas, su mensaje de libertad.

Mel Chin: Presentación de bocetos del billete hecho por la población saharau.
ARTifariti, 2011. Foto de Paula Álvarez
Federico Guzmán. El corro de la Wilaya, 2011. © Cortesía del artista

Es complicado resumir un proyecto tan complejo en pocas palabras, pero a modo de muestreo podemos destacar algunas propuestas de entre las realizadas por los más de 40 artistas que participaron como el interesante proyecto del norteamericano Mel Chin que ha fabricado dinero, un trabajo que reflexiona sobre las necesidades reales del pueblo saharaui y lo que se le ofrece a través de la ayuda humanitaria, cuestionando el papel de las administraciones. Demo-dinar of the Saharaui people, título de su obra, genera “presencia” (palabra que él propio artista utiliza para describir su intención) a través de la fabricación de la moneda saharaui (inexistente por el momento), realizada con la comunidad: niños, jóvenes y adultos que dibujan billetes valorados de acuerdo a su edad.

El artista  catalán Evru realizó manualmente una publicación, El Libro de las Plazas, un recorrido por los espacios urbanos desde donde elevaron al mundo sus reivindicaciones los artífices de la primavera árabe, reproduciendo el modelo de protesta y organización de Gdeim Izik.

Los artistas saharauis Salek Brahim, Lehsen Lebsir, Ismail Banan, Maddi, Walad, Benda, Dahba, Hasina y Mohamed Baecha han pintado conjuntamente un brutal retrato del desmantelamiento de Gdeim Izik por las fuerzas marroquíes. En el gran cuadro aparecen elementos de su cultura: teteras, darrás, monturas de camellos etc. en un gesto por la defensa de sus amenazadas sus rasgos identitarios y de sus tradiciones.

Evocando las guirnaldas de muñecos de papel que se recortan en la infancia, el español Federico Guzmán ha construido en hierro un enorme corro de niños cogidos de la mano,  pintado de blanco a modo de parque de juegos. Su escultura delimita un gran espacio, un territorio donde juegan los niños y que por tanto debería ser una tierra de paz.

Kimiko Nomumura ha pintado un espléndido mural en la sede de AFAPREDESA 1 titulado Siempre hay esperanza que conjuga con destreza lenguajes actuales como la representación manga con antiguas tradiciones de su cultura. Un mural con retratos -en clave manga-, de desaparecidos saharauis 2 en los que la artista ha dejado los ojos sin pintar para ser completados por los familiares los retratados, evocando un ancestral ritual budista: al pintar los ojos, los familiares traen los retratos a la vida, y por tanto a las personas.

Obra colectiva de artistas saharauis.
ARTifariti, 2011. Foto de Paula Álvarez
Presentación de los cuentos de arena, ceniza y viento.
ARTifariti, 2011. Foto de Paula Álvarez

La artista neoyorquina Robin Khan ha trabajado durante los encuentros en la producción del proyecto que presentará en la próxima dOCUMENTA de Kassel 2012 derivado de su libro de cocina saharaui “Dining in refugee Camps”. The Art of Sahrawi Cooking.

Junto a estas propuestas se han unido las intervenciones de Peter Lamborn Wilson, conocido internacionalmente por su alter ego subversivo Hakim Bey; la de los artistas argelinos de BOX 24, del congolés Joe Okitawonya, integrante de AFRICARTS y el proyecto Saharaui Water de Terry Berkowitz que trabaja con la supervivencia diaria, emocional y la política, entre otros muchos.

Las producciones artísticas se han completado con otras actividades como el I Encuentro Internacional de Estudiantes de Arte, jóvenes que se acercan por primera vez a los campamentos para conocer, repensar y activar, desde el Arte Contemporáneo la realidad natural, cultural, social y geopolítica del Sahara Occidental. El I Festival de Música Saharaui ARTifariti. Un Ciclo de Cine sobre Derechos Humanos donde se proyectaron, entre otros, los documentales Tukki, la huella Ambiental, de la Fundación IPADE, y Mala Luna, un retrato de los desaparecidos saharauis realizado por Carmen F. Sigler con la colaboración de estudiantes saharauis de la escuela de cine EFA Abidin Kaid Saleh; y las aulas de formación en artes visuales y comunicación dirigidos a jóvenes saharauis.

Así mismo, se han celebrado una serie de talleres con el objeto de ofrecer conocimiento en disciplinas como la impresión textil, la metalistería, pintura o el uso de las nuevas tecnologías e internet. Si bien algunos de estos talleres se realizaban por primera vez, otros continuaban el trabajo iniciado en ediciones anteriores como el de las dos cooperativas textiles que producen la marca de ropa SAHARA LIBRE WEAR con el apoyo de los artistas españoles Alonso Gil y Angustias García que han realizado una nueva colección.

Quizás debamos plantear una reflexión sobre la actividad que genera ARTifariti, una experiencia que pudiéramos denominar de “arte diplomático” realizado en una zona de violencia. El hecho de que artistas de diversas procedencias puedan, no sólo intercambiar conocimientos y experiencias con sus colegas saharauis, sino compartir por un periodo de tiempo el espacio vital de su comunidad al convivir con familias, les da la oportunidad de conocer de primerísima mano como vive, piensa y siente el pueblo saharaui respecto a su situación política. ARTifariti ofrece la oportunidad de ir más allá de la pura producción artística al habitar un espacio de rico intercambio cultural, emocional e intelectual.

Por otro lado, la intención inicial del proyecto de visibilizar la situación de los habitantes de la única colonia africana que no ha tenido un proceso de descolonización como tal, y que desde el año 75 vive exiliada, se manifiesta cuando regresan los artistas a sus lugares de origen ya que se convierten en narradores de su vivencia, en altavoces singulares.. de modo que se inicia un conocimiento en los campamentos de refugiados de Tindouf y desde allí genera una gran honda expansiva. Por tanto, sí estamos en posición de considerar ARTifariti como uno de los pocos proyectos artísticos realmente comprometido con el contexto en que trabajan y deseamos que nuevas ediciones nos sigan sorprendiendo.

http://www.larayaverde.com/numero_01.html#tifariti